Desde que en el 2006, Felipe Calderón declaró la guerra al narcotráfico, la inseguridad y criminalidad han crecido exponencialmente. Los métodos implementados por el gobierno federal no han tenido efecto y es debido a una mala planeación, es decir, a la falta de estrategia, al grado que El Gobierno de Felipe Calderón ha tenido que cambiar el nombre de su guerra. Ahora ya no es por el control de los territorios, sino para que, al menos, la gente se sienta segura.
La estrategia de Felipe Calderón salió mal porque no fue hecha para ganarse. De entrada, los políticos que gobiernan el país, entre otros poderes fácticos, no están interesados en resolver los problemas de las personas, sino que desean obtener el mayor beneficio económico posible y recurrirán a lo que sea para alcanzar su egoísta objetivo. Este es el caso de Felipe Calderón, quien, para llegar a la presidencia en el 2006, aprovechó la necesidad de seguridad de las personas y lo usó como estandarte para obtener esta ambición. Desde luego que su estrategia no fue planeada para que realmente resolviera los problemas de las personas, sino que se mostró heroica, valiente, arrojada, como alguien que no tiene miedo y que va a luchar por el pueblo y por la gente. Es por esto, que públicamente se ha mostrado como un Estado Benefactor que protege a las personas y usa su fuerza y su yugo para castigar a la delincuencia y hacer justicia.
Pero la realidad es diferente, el narcotráfico existe en todo el mundo y ha existido desde los inicios de la humanidad, sin embargo, ni si quiera en Estados Unidos que es el país con mayor consumo y armas en el mundo, nunca los narcotraficantes fueron tan poderosos y con una capacidad de ejercer la fuerza como las que se ven en estos días en México. La razón de su poder actual son tres factores fundamentales:
1) La estrategia frontal de Felipe Calderón, del uso directo del ejército y la policía federal, lleva a una escalada de violencia. En la medida en que el gobierno obtiene mejor armamento para sus filas, el crimen organizado tienes dos opciones: Seguir usando pistolas de bajo calibre e intentar enfrentar así a las nuevas armas o conseguir nuevo armamento, más poderoso que el de sus adversarios. Cuando esto se da, el ejército y la policía federal son actualizados en sus armas, ropa, tácticas y demás, a lo cual, el crimen organizado de igual forma aumenta su capacidad de ejercer la violencia para sobrevivir. Esto se evidencia con los hallazgos, cada vez más comunes, de arsenales con rifles capaces de derribar helicópteros, lanzacohetes, granadas y rifles de asalto incluso mejores que los del ejército y la policía federal. Esta es la razón de que la violencia haya aumentado de una forma brutal.
2) Lo segundo es la causa de la violencia. Lo que causa la violencia no es un clima de paz, armonía, respeto y justicia. La gente que utiliza la violencia para resolver sus problemas no es porque sean personas “malvadas” o que hayan sido poseídas por el mal o que les guste ser asesinos y ser perseguidos. La violencia se inicia desde la infancia, cuando un niño nace en un contexto donde la gente usa la fuerza bruta para resolver sus problemas aprende que esta es la mejor manera y, por lo tanto, así será su desempeño en la sociedad. Este es el ejemplo que le da la actual estrategia del Gobierno de Felipe Calderón a los niños de México.
3) La tercer es la ilegalidad de las drogas. Como se mencionó antes, en todo el mundo se consumen todo tipo de drogas y esto ha sido así desde los inicios de la cultura. En países como noruega o Finlandia existen clínicas donde es posible encontrar surtidos de drogas para quien desee usarlas administradas por doctores y enfermeros. El narcotráfico nunca va a parar y es imposible detenerlo. Al ilegalizarlo, no se evita que se suceda sino que convierte a aquellos que lo hacen automáticamente en delincuentes. El narcotráfico es un negocio que deja ganancias de miles de millones de pesos, sin pagar impuestos y sin ningún tipo de regulación. No hay reglas para el narcotráfico, mas aquellas que imponen con las armas los líderes de las organizaciones internacionales del narcotráfico. La ilegalidad, además, pone a los consumidores al margen de la sociedad.
La estrategia de Felipe Calderón propicia esa tres situaciones y ha hecho que se incremente la violencia al grado que vemos hoy en día. Al usar las armas, las balas y el ejército para solucionar un problema, se manda un mensaje de que el uso de la violencia es adecuada, que vale la pena morir luchando contra un enemigo (ya sea el narco, un partido político contrario o cualquiera que interfiera con su desarrollo personal), entre otros signos que favorecen un clima de agresividad.
La lucha frontal, directa y violenta es una estrategia obsoleta, absurda y siempre va a ser fallida si el adversario utiliza la inteligencia, sin importar cuan insignificante sea el contrincante. Con inteligencia se entienden dos conceptos totalmente correlacionados, el conocimiento y acceso a la información táctica y estratégica y, en un sentido intelectual, la capacidad de usar a esa información para planear.
Estos dos conceptos de inteligencia son utilizados por el narcotráfico para aventajar al Gobierno Federal en la batalla, debido a la infiltración del crimen organizado en la policía de todos los niveles y en el gobierno. Pareciera como si los grandes capos estuvieran un paso adelante del ejército y que aquellos que caen es porque han cometido algún error.
El Objetivo que dieron por perdido, el de recuperar los territorios controlados por las organizaciones delictivas de forma que las policías locales pudieran lidiar con ese problema, no funciona por lo siguiente: La estructura del crimen organizado, que, al igual que su armamento, se ha actualizado a las nuevas exigencias del ambiente, se ha establecido de forma que al morir/atrapar a un capo, aquel que estaba en un rango inferior inmediato toma su lugar y pasa liderar esa plaza, territorio, estado, etc. Así pues, al atrapar a los super capos de las diferentes organizaciones delictivas no hacen más que renovar la directiva. Recordando el concepto de la escalada de violencia, al atrapar a un narcotraficante, aquel que llega a su lugar aprende de esto y procura no cometer el mismo error, haciendo la captura cada vez más difícil.
A esto se le añade un último factor de la organización moderna de los narcotraficantes: La capacidad de reclutamiento de las organizaciones criminales, que supera a la capacidad del Gobierno de perseguirlos, atraparlos, condenarlos y mantenerlos presos. Los narcotraficantes recogen a los segregados sociales, aquellas personas a quien el gobierno les dio la espalda, a los pobres, a los ambiciosos, reclutan a aquellas personas que no les importa matar para conseguir sus fines, a los que se encuentran al margen de la sociedad y legalidad. Les dan lujos, dinero, comida, un trabajo e incluso les dan una razón para vivir en base al honor y el valor, al enfrentar a sus enemigos con coraje y usando las armas peleando hasta la muerte (El mismo discurso de Felipe Calderón). Y vaya que si hay pobres en México, ni se diga aquellos ante los que el gobierno ha ejercido la violencia en vez de ayudarlos, existe desempleo, hambre y desesperación por el dinero.
La miseria que existe en el país es causada por los políticos que lo gobiernan y que están más interesados en hacer política, en obtener poder y dinero, al igual que los narcotraficantes y las organizaciones criminales, que recurren a la ilegalidad y la corrupción, la doble moral, el chantaje, el espionaje y hasta el asesinato para llegar a sus puestos. Esas personas son los verdaderos criminales que tienen sumido al país es la oscuridad.
La estrategia de Felipe Calderón salió mal porque no fue hecha para ganarse. De entrada, los políticos que gobiernan el país, entre otros poderes fácticos, no están interesados en resolver los problemas de las personas, sino que desean obtener el mayor beneficio económico posible y recurrirán a lo que sea para alcanzar su egoísta objetivo. Este es el caso de Felipe Calderón, quien, para llegar a la presidencia en el 2006, aprovechó la necesidad de seguridad de las personas y lo usó como estandarte para obtener esta ambición. Desde luego que su estrategia no fue planeada para que realmente resolviera los problemas de las personas, sino que se mostró heroica, valiente, arrojada, como alguien que no tiene miedo y que va a luchar por el pueblo y por la gente. Es por esto, que públicamente se ha mostrado como un Estado Benefactor que protege a las personas y usa su fuerza y su yugo para castigar a la delincuencia y hacer justicia.
Pero la realidad es diferente, el narcotráfico existe en todo el mundo y ha existido desde los inicios de la humanidad, sin embargo, ni si quiera en Estados Unidos que es el país con mayor consumo y armas en el mundo, nunca los narcotraficantes fueron tan poderosos y con una capacidad de ejercer la fuerza como las que se ven en estos días en México. La razón de su poder actual son tres factores fundamentales:
1) La estrategia frontal de Felipe Calderón, del uso directo del ejército y la policía federal, lleva a una escalada de violencia. En la medida en que el gobierno obtiene mejor armamento para sus filas, el crimen organizado tienes dos opciones: Seguir usando pistolas de bajo calibre e intentar enfrentar así a las nuevas armas o conseguir nuevo armamento, más poderoso que el de sus adversarios. Cuando esto se da, el ejército y la policía federal son actualizados en sus armas, ropa, tácticas y demás, a lo cual, el crimen organizado de igual forma aumenta su capacidad de ejercer la violencia para sobrevivir. Esto se evidencia con los hallazgos, cada vez más comunes, de arsenales con rifles capaces de derribar helicópteros, lanzacohetes, granadas y rifles de asalto incluso mejores que los del ejército y la policía federal. Esta es la razón de que la violencia haya aumentado de una forma brutal.
2) Lo segundo es la causa de la violencia. Lo que causa la violencia no es un clima de paz, armonía, respeto y justicia. La gente que utiliza la violencia para resolver sus problemas no es porque sean personas “malvadas” o que hayan sido poseídas por el mal o que les guste ser asesinos y ser perseguidos. La violencia se inicia desde la infancia, cuando un niño nace en un contexto donde la gente usa la fuerza bruta para resolver sus problemas aprende que esta es la mejor manera y, por lo tanto, así será su desempeño en la sociedad. Este es el ejemplo que le da la actual estrategia del Gobierno de Felipe Calderón a los niños de México.
3) La tercer es la ilegalidad de las drogas. Como se mencionó antes, en todo el mundo se consumen todo tipo de drogas y esto ha sido así desde los inicios de la cultura. En países como noruega o Finlandia existen clínicas donde es posible encontrar surtidos de drogas para quien desee usarlas administradas por doctores y enfermeros. El narcotráfico nunca va a parar y es imposible detenerlo. Al ilegalizarlo, no se evita que se suceda sino que convierte a aquellos que lo hacen automáticamente en delincuentes. El narcotráfico es un negocio que deja ganancias de miles de millones de pesos, sin pagar impuestos y sin ningún tipo de regulación. No hay reglas para el narcotráfico, mas aquellas que imponen con las armas los líderes de las organizaciones internacionales del narcotráfico. La ilegalidad, además, pone a los consumidores al margen de la sociedad.
La estrategia de Felipe Calderón propicia esa tres situaciones y ha hecho que se incremente la violencia al grado que vemos hoy en día. Al usar las armas, las balas y el ejército para solucionar un problema, se manda un mensaje de que el uso de la violencia es adecuada, que vale la pena morir luchando contra un enemigo (ya sea el narco, un partido político contrario o cualquiera que interfiera con su desarrollo personal), entre otros signos que favorecen un clima de agresividad.
La lucha frontal, directa y violenta es una estrategia obsoleta, absurda y siempre va a ser fallida si el adversario utiliza la inteligencia, sin importar cuan insignificante sea el contrincante. Con inteligencia se entienden dos conceptos totalmente correlacionados, el conocimiento y acceso a la información táctica y estratégica y, en un sentido intelectual, la capacidad de usar a esa información para planear.
Estos dos conceptos de inteligencia son utilizados por el narcotráfico para aventajar al Gobierno Federal en la batalla, debido a la infiltración del crimen organizado en la policía de todos los niveles y en el gobierno. Pareciera como si los grandes capos estuvieran un paso adelante del ejército y que aquellos que caen es porque han cometido algún error.
El Objetivo que dieron por perdido, el de recuperar los territorios controlados por las organizaciones delictivas de forma que las policías locales pudieran lidiar con ese problema, no funciona por lo siguiente: La estructura del crimen organizado, que, al igual que su armamento, se ha actualizado a las nuevas exigencias del ambiente, se ha establecido de forma que al morir/atrapar a un capo, aquel que estaba en un rango inferior inmediato toma su lugar y pasa liderar esa plaza, territorio, estado, etc. Así pues, al atrapar a los super capos de las diferentes organizaciones delictivas no hacen más que renovar la directiva. Recordando el concepto de la escalada de violencia, al atrapar a un narcotraficante, aquel que llega a su lugar aprende de esto y procura no cometer el mismo error, haciendo la captura cada vez más difícil.
A esto se le añade un último factor de la organización moderna de los narcotraficantes: La capacidad de reclutamiento de las organizaciones criminales, que supera a la capacidad del Gobierno de perseguirlos, atraparlos, condenarlos y mantenerlos presos. Los narcotraficantes recogen a los segregados sociales, aquellas personas a quien el gobierno les dio la espalda, a los pobres, a los ambiciosos, reclutan a aquellas personas que no les importa matar para conseguir sus fines, a los que se encuentran al margen de la sociedad y legalidad. Les dan lujos, dinero, comida, un trabajo e incluso les dan una razón para vivir en base al honor y el valor, al enfrentar a sus enemigos con coraje y usando las armas peleando hasta la muerte (El mismo discurso de Felipe Calderón). Y vaya que si hay pobres en México, ni se diga aquellos ante los que el gobierno ha ejercido la violencia en vez de ayudarlos, existe desempleo, hambre y desesperación por el dinero.
La miseria que existe en el país es causada por los políticos que lo gobiernan y que están más interesados en hacer política, en obtener poder y dinero, al igual que los narcotraficantes y las organizaciones criminales, que recurren a la ilegalidad y la corrupción, la doble moral, el chantaje, el espionaje y hasta el asesinato para llegar a sus puestos. Esas personas son los verdaderos criminales que tienen sumido al país es la oscuridad.
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