jueves, 30 de septiembre de 2010
chiflando en la loma parte I
Es culpa de ese puki, se los dije, les dije que no reclutarán a esos simios con habilidades psíquicas pero nadie me hizo caso.
Ahora sufran las concecuencias.
miércoles, 1 de septiembre de 2010
La sonrisa de La Barbie.
La sonrisa del presunto narcotraficante Édgar Valdez Villarreal, conocido como “La Barbie” ha llamado la atención de los periodistas y la sociedad en general que no puede comprender cómo es que alguien en una situación similar podría sonreír cuando la mayoría pensaría que su vida está acabada o que todo “ya valió” por lo que sentiría una profunda tristeza y depresión o, en todo caso, si piensa que es injusto, sentirá enojo y tal sería su expresión.
En la ciencia de la psicología ya no se utiliza el término psicópata para calificar a los asesinos seriales, violadores, ladrones y otros criminales violentos. Pero, en la mayoría de los casos, los criminales peligrosos padecen de un trastorno de la personalidad conocido como “Trastorno antisocial de la personalidad”. Este trastorno se caracteriza porque la persona que lo padece no respeta los derechos de los demás y constantemente tiende a cometer actos ilegales, prohibidos o injustos como mentir, hacer trampa, robar, asesinar, abusar sexualmente, hostigar, etc. con tal de lograr su cometido. Lo más significativo de este trastorno es que a la persona no parece importarle lo que haga siempre y cuando obtenga lo que desea y, como la mayoría de la gente no permite que abusen de ellos fácilmente, tienden a usar la violencia como método para lograr sus planes o de buscar gente indefensa.
Un sistema de creencias organizado provoca las conducta del trastorno antisocial. Creencias tales como “Si el otro no pudo defenderse, es su culpa”, “Es justo que obtenga lo que deseo pues soy más fuerte”, “La vida es como una jungla y sólo los más fuertes sobreviven”, “Lo peor que te puede pasar es ser sometido”, etc. Si una persona está convencida de este tipo de ideas suena coherente, por ejemplo, que luego digan “Quería violarla, así que lo hice y no quería que me denunciara a la policía, entonces la maté y destacé su cuerpo para regar los restos en el bosque” o “Le robé su bolsa porque quería el dinero”.
Sin conocer las creencias personales de “La barbie”, pues sólo los psíquicos pueden saber lo que las personas piensan sin preguntarles, y si realmente es culpable de cometer asesinatos, traficar droga, armas y proteger otros criminales, es muy probable que padezca de este trastorno.
Otro trastorno asociado a la conducta antisocial y delictiva es el trastorno narcisista de la personalidad, cuyas ideas asociadas son muy similares: “Yo tengo derechos sobre otras personas, los demás deberían rendirme tributo, todos son inferiores a mí, nadie es más fuerte que yo”, etc. Que, combinados con el trastorno antisocial, la conclusión que la persona saca de la vida es: “Yo soy más fuerte que las demás personas y los demás deberían hacer lo que yo diga o usaré mi fuerza para obligarlos”.
Todo esto se aprende cuando se crece en un contexto de abuso y violencia, donde la autoridad (Entiéndase: los padres o tutores, compañeros, maestros, la policía, la iglesia, la sociedad en general, etc.) usa su fuerza para someter a los otros y obligarlos a hacer lo que ellos quieran sin importarles sus derechos. También una persona normal podría llegar a desarrollar este trastorno en prisión, ya que las condiciones de abuso y una cultura predominante en el interior de los penales de “el más fuerte es el que domina en la vida” son similares.
Cada vez que la persona usa su fuerza para conseguir lo que desea, esta creencia se justifica y con los años, se acumula una enorme cantidad de experiencias de vida que refuerzan esas ideas. Con el tiempo, esta creencia se vuelva algo indudable, automático y da lugar a las conductas delictivas, pues las leyes existen precisamente para crear un ambiente de justicia e igualdad, lo cual no concuerda con las creencias antisociales de superioridad.
También cuando la autoridad atrapa a uno de estos antisociales y lo humilla públicamente refuerza su creencia de que “Aquellos que tengan más fuerza, hombres y armas son los que van a dominar a los que no los tienen” y su conclusión al respecto sería “Si tuviera más soldados, con mejores armas y mejor inteligencia yo voy a ser más fuerte y así no van a poder hacer lo que quieran conmigo, pues cuando hago lo que ellos dicen (aparecer en público sometido, interrogarlo agresivamente, etc.) me va mal.” Con lo cual, al someter a estos criminales con el uso de la violencia, la autoridad propicia la conducta delictiva y violenta en la sociedad. Es por esta razón que muchos criminales, de hecho, prefieren usar la violencia ante las autoridades y responder con balazos (como Arturo Beltrán Leyva) pues saben que si los agarran vivos los van a someter, humillar públicamente, ser abusados por la autoridad con agresivas interrogaciones y posibles torturas físicas, psicológicas, sexuales, pérdida de sus derechos humanos e integridad como persona, la pérdida todo su dinero, lujos y libertades; Al morir defendiéndose de la autoridad, su forma de entenderlo es “Sobre mi cadáver van a abusar de mí”. Esta agresividad se refuerza en todos los criminales violentos que tengan estas creencias cuando la autoridad publica fotos humillantes de los cadáveres y cuando la autoridad aparece después de cada uno de estos actos para congratularse de su muerte o arresto e insistir que el gobierno es el más fuerte y por eso van a seguir luchando sin importar las bajas, es decir: El gobierno les demuestra a los criminales que el más fuerte es el que gana y que debes usar la violencia para solucionar los problemas. Otro antecedente similar es cuando El Presidente Felipe Calderón Hinojosa califica de “bestias”, es decir, seres inhumanos, a los criminales porque no puede entender la conducta criminal y erróneamente piensa que son seres diferentes a las demás personas que no merecen tener derechos humanos y cuyo trato debe ser igual al que se le da a una bestia, cuando en realidad se trata de personas que han sufrido abusos y requieren un tratamiento psicológico, que es imposible de tratar cuando constantemente la sociedad califica de positivo y se alegra del trato inhumano a gente que comete delitos.
Tomando en cuenta esto, podemos hace inferencias respecto al por qué estaba sonriendo el señor Édgar Valdez Villarreal. Durante los fragmentos de entrevista que se han publicado, el dice haberle recomendado a Arturo Beltrán que se entregara a la autoridad. Dudosamente él pensaría “es mejor entregarse pues es lo justo por los crímenes que he cometido” o “Pues ni modos, se acabó la carrera delictiva y a pensar en la cárcel”, simplemente no concordaría con el sistema de creencias de los criminales de carrera. Sería más probable que piense “Si sigo vivo, puedo pensar un plan para escaparme, pues soy el más Chingón”. También podría estar imaginando ya cómo vengarse de quienes lo traicionaron o de quienes lo obligaron a humillarse, pues como “es superior” está dentro de sus posibilidades hacerlo. Otro pensamiento que pudo haber tenido sería “No tienen idea de lo mal que les va a ir por lo que me están haciendo”, “como ustedes son inferiores y yo superior, eventualmente yo voy a ganarles”, etc. Con este tipo de pensamientos cualquier persona se vería despreocupada y hasta podría tomar con humor su situación, no se vería como un callejón sin salida, sino como cuando uno se tropieza en la calle sin caerse, puede ser que uno haga un poco el ridículo, pero no pasa nada, eventualmente vas a seguir tu camino y la vida sigue. Una persona con este tipo de creencias, que propicia el uso de la fuerza para cumplir sus objetivos y el permitir que abusen de uno pues cuando abusan se sobrepasan, calificaría de positivo el vengarse de quienes le hicieron mal pues al hacerlo demostraría su valor su capacidad de ejercer violencia y, por lo tanto, su capacidad de hacer lo que desee (rodearse de lujos y placeres hedonistas o algún otra creencia personal).
Con todo este perfil, el pensar que uno va a salirse con la suya eventualmente no provoca preocupación, sino ironía, sarcasmo (“me agarraron, por ahora…”) y despreocupación (“eventualmente este problema lo voy a solucionar porque soy muy Chingón”).
Finalmente hay que recordar que esta persona conoce la vida en prisión y en la clandestinidad, por lo cual ir a prisión no es algo que le provoque el miedo suficiente para dejar sus actividades delictivas. En muchos casos los criminales que no salen libres, ya sea por falta de pruebas, porque pueden pagar los mejores abogados y sobornar o intimidar a las autoridades, continúan administrando sus organizaciones delictivas desde prisión y en las cárceles, debido a su poder económico y su capacidad de ejercer violencia, aún poseen lujos, cuartos privados, surtido de drogas, etc. o porque la prisión es igual que la calle, pero con una comida y un techo asegurados en el caso de los criminales que son pobres.
jueves, 1 de julio de 2010
La Guerra Perdida
La estrategia de Felipe Calderón salió mal porque no fue hecha para ganarse. De entrada, los políticos que gobiernan el país, entre otros poderes fácticos, no están interesados en resolver los problemas de las personas, sino que desean obtener el mayor beneficio económico posible y recurrirán a lo que sea para alcanzar su egoísta objetivo. Este es el caso de Felipe Calderón, quien, para llegar a la presidencia en el 2006, aprovechó la necesidad de seguridad de las personas y lo usó como estandarte para obtener esta ambición. Desde luego que su estrategia no fue planeada para que realmente resolviera los problemas de las personas, sino que se mostró heroica, valiente, arrojada, como alguien que no tiene miedo y que va a luchar por el pueblo y por la gente. Es por esto, que públicamente se ha mostrado como un Estado Benefactor que protege a las personas y usa su fuerza y su yugo para castigar a la delincuencia y hacer justicia.
Pero la realidad es diferente, el narcotráfico existe en todo el mundo y ha existido desde los inicios de la humanidad, sin embargo, ni si quiera en Estados Unidos que es el país con mayor consumo y armas en el mundo, nunca los narcotraficantes fueron tan poderosos y con una capacidad de ejercer la fuerza como las que se ven en estos días en México. La razón de su poder actual son tres factores fundamentales:
1) La estrategia frontal de Felipe Calderón, del uso directo del ejército y la policía federal, lleva a una escalada de violencia. En la medida en que el gobierno obtiene mejor armamento para sus filas, el crimen organizado tienes dos opciones: Seguir usando pistolas de bajo calibre e intentar enfrentar así a las nuevas armas o conseguir nuevo armamento, más poderoso que el de sus adversarios. Cuando esto se da, el ejército y la policía federal son actualizados en sus armas, ropa, tácticas y demás, a lo cual, el crimen organizado de igual forma aumenta su capacidad de ejercer la violencia para sobrevivir. Esto se evidencia con los hallazgos, cada vez más comunes, de arsenales con rifles capaces de derribar helicópteros, lanzacohetes, granadas y rifles de asalto incluso mejores que los del ejército y la policía federal. Esta es la razón de que la violencia haya aumentado de una forma brutal.
2) Lo segundo es la causa de la violencia. Lo que causa la violencia no es un clima de paz, armonía, respeto y justicia. La gente que utiliza la violencia para resolver sus problemas no es porque sean personas “malvadas” o que hayan sido poseídas por el mal o que les guste ser asesinos y ser perseguidos. La violencia se inicia desde la infancia, cuando un niño nace en un contexto donde la gente usa la fuerza bruta para resolver sus problemas aprende que esta es la mejor manera y, por lo tanto, así será su desempeño en la sociedad. Este es el ejemplo que le da la actual estrategia del Gobierno de Felipe Calderón a los niños de México.
3) La tercer es la ilegalidad de las drogas. Como se mencionó antes, en todo el mundo se consumen todo tipo de drogas y esto ha sido así desde los inicios de la cultura. En países como noruega o Finlandia existen clínicas donde es posible encontrar surtidos de drogas para quien desee usarlas administradas por doctores y enfermeros. El narcotráfico nunca va a parar y es imposible detenerlo. Al ilegalizarlo, no se evita que se suceda sino que convierte a aquellos que lo hacen automáticamente en delincuentes. El narcotráfico es un negocio que deja ganancias de miles de millones de pesos, sin pagar impuestos y sin ningún tipo de regulación. No hay reglas para el narcotráfico, mas aquellas que imponen con las armas los líderes de las organizaciones internacionales del narcotráfico. La ilegalidad, además, pone a los consumidores al margen de la sociedad.
La estrategia de Felipe Calderón propicia esa tres situaciones y ha hecho que se incremente la violencia al grado que vemos hoy en día. Al usar las armas, las balas y el ejército para solucionar un problema, se manda un mensaje de que el uso de la violencia es adecuada, que vale la pena morir luchando contra un enemigo (ya sea el narco, un partido político contrario o cualquiera que interfiera con su desarrollo personal), entre otros signos que favorecen un clima de agresividad.
La lucha frontal, directa y violenta es una estrategia obsoleta, absurda y siempre va a ser fallida si el adversario utiliza la inteligencia, sin importar cuan insignificante sea el contrincante. Con inteligencia se entienden dos conceptos totalmente correlacionados, el conocimiento y acceso a la información táctica y estratégica y, en un sentido intelectual, la capacidad de usar a esa información para planear.
Estos dos conceptos de inteligencia son utilizados por el narcotráfico para aventajar al Gobierno Federal en la batalla, debido a la infiltración del crimen organizado en la policía de todos los niveles y en el gobierno. Pareciera como si los grandes capos estuvieran un paso adelante del ejército y que aquellos que caen es porque han cometido algún error.
El Objetivo que dieron por perdido, el de recuperar los territorios controlados por las organizaciones delictivas de forma que las policías locales pudieran lidiar con ese problema, no funciona por lo siguiente: La estructura del crimen organizado, que, al igual que su armamento, se ha actualizado a las nuevas exigencias del ambiente, se ha establecido de forma que al morir/atrapar a un capo, aquel que estaba en un rango inferior inmediato toma su lugar y pasa liderar esa plaza, territorio, estado, etc. Así pues, al atrapar a los super capos de las diferentes organizaciones delictivas no hacen más que renovar la directiva. Recordando el concepto de la escalada de violencia, al atrapar a un narcotraficante, aquel que llega a su lugar aprende de esto y procura no cometer el mismo error, haciendo la captura cada vez más difícil.
A esto se le añade un último factor de la organización moderna de los narcotraficantes: La capacidad de reclutamiento de las organizaciones criminales, que supera a la capacidad del Gobierno de perseguirlos, atraparlos, condenarlos y mantenerlos presos. Los narcotraficantes recogen a los segregados sociales, aquellas personas a quien el gobierno les dio la espalda, a los pobres, a los ambiciosos, reclutan a aquellas personas que no les importa matar para conseguir sus fines, a los que se encuentran al margen de la sociedad y legalidad. Les dan lujos, dinero, comida, un trabajo e incluso les dan una razón para vivir en base al honor y el valor, al enfrentar a sus enemigos con coraje y usando las armas peleando hasta la muerte (El mismo discurso de Felipe Calderón). Y vaya que si hay pobres en México, ni se diga aquellos ante los que el gobierno ha ejercido la violencia en vez de ayudarlos, existe desempleo, hambre y desesperación por el dinero.
La miseria que existe en el país es causada por los políticos que lo gobiernan y que están más interesados en hacer política, en obtener poder y dinero, al igual que los narcotraficantes y las organizaciones criminales, que recurren a la ilegalidad y la corrupción, la doble moral, el chantaje, el espionaje y hasta el asesinato para llegar a sus puestos. Esas personas son los verdaderos criminales que tienen sumido al país es la oscuridad.
domingo, 30 de mayo de 2010
Predicciones locas para el 2012
Las cosas están así:
Si se hicieran hoy las elecciones para la presidencia, con Peña Nieto, ganaría el PRI. Marcelo Ebrard y López Obrador son los otros posibles candidatos pero con una cómoda distancia para el Priista. Por su parte, el PAN no tiene candidatos competitivos visibles.
Ante este escenario, se presenta un dilema: El PRD por sí sólo no podría ganar, como partido está en tercer lugar en las encuestas. PT-Convergencia y los demás hacen poca diferencia. Ahora, tenemos a Obrador en el PT (¿Sigue afiliado al PRD?) y a Ebrard con una relación muy estrecha con Obrador, pero públicamente haciendo campaña por sí mismo (con el presupuesto de la ciudad más grande del mundo). Obrador, que se nombra Presidente legítimo, por su lógica no debería ser candidato (Si dice ser presidente, estaría yendo por una reelección legítima), pero todavía tiene un peso político importante que en materia de partidos se traduce en votos, es decir, dinero. Pero se ve complicada una situación donde Marcelo Ebrard le esté pidiendo chance de ser candidato a Obrador, aunque sea esta vez.
Entonces tenemos al PAN sin candidato, el PRI relamiendo sus barbas y el PRD-PT en una situación incómoda.
Mientras tanto: El PRI no se queda con las manos cruzadas, los dirigentes están apuntando a los estados. Después de tomar la joya del PAN, con Greg promocionándose desde Nayarit y otros bastiones partidistas siendo tomados por el PRI, tenemos el ejemplo de Yucatán y el Estado De México para suponer que usarán los poderes, recién recuperados, para emprender una campaña más agresiva a nivel de los estados. Esto lo usarán indudablemente para tomar todavía más ventaja, dejando al PRD dividido y un PAN desesperanzado.
Pero tampoco el PRD y el PAN se están viendo lentos, ante inminentes victorias del PRI, ignorando completamente la salud mental de los analistas políticos, los dos partidos competidores se han aliado en diferentes elecciones para darle la lucha al PRI. Estas alianzas ingobernables son prueba del completo desinterés de los partidos por presentar proyectos de desarrollo y crecimiento del país y que sólo van por la victoria, aunque les toque bailar con la más fea.
Si el PAN y el PRD se aliaran para la presidencia (¿Qué estoy diciendo?), tendrían la capacidad de competir contra el PRI, pero sería absurdo que Obrador aceptara una candidatura con el PAN (Aunque quién sabe, luego está con un partido y luego con otro), pero no sería tan alocado (no tanto) si Ebrard se acercara al PAN con los chuchos. Para esto, Ebrard y el PRD tendrían que emanciparse finalmente de Obrador, dejar los pocos puntos del PT e irse a la grande con el PAN, quien sabe, hasta puede que el PT y Convergencia manden al diablo a Obrador y terminen en una mega alianza. Con esto, el PAN tendría más segura la victoria. Pero ante este absurdo desenlace, PRD-PAN perdería fuerza, porque hacen pedazos sus identidades como partidos y contribuiría a lo que hoy ha permitido que el PRI vuelva a retomar el poder de antes: La decepción de la sociedad Mexicana ante las autoridades ineptas, funcionarios corruptos, partidos insensibles, políticos relacionados con el crimen organizado e instituciones obsoletas, mal dirigidas que retrasan el desarrollo de un país golpeado por una guerra perdida, una crisis económica mundial y una crisis en la política mexicana.
Si fueran las elecciones hoy, el ganador sería la indiferencia y el perdedor sería… El pueblo de México.
lunes, 15 de febrero de 2010
Conejos...
Tantos conejos como podrías imaginar…
Son demasiados conejos…
Tengo que hacer algo con estos conejos…
Debería hacer algo con estos conejos…
Pero no se qué hacer con tantos conejos…
Los conejos me rodean…
Hay conejos detrás de mi, delante de mí, A un lado, arriba, abajo…
conejos por todas partes…
Es imposible deshacerse de los conejos…
Los conejos se quedarán donde están…
Y nadie podrá hacer nada.
lunes, 4 de enero de 2010
¡Qué hacer para aumentar la probabilidad de sobrevivir durante un Apocalipsis zombie!
A los pocos segundos verás a alguien haciendo algo extraño. Revisando un basurero, tirado en el suelo como gimiendo o simplemente parado ahí. Tú pensarás que se encuentra en una situación parecida a la tuya y al intentar comunicarte con esa persona notarás que no te hace caso. Le hablas más fuerte y te confunde porque no sabes qué pasa. El misterio se hace más grande cuando al acercarte este se te lanza con un grito y abriendo la boca, los brazos extendidos y sus manos en garras, su cuerpo se mueve torpemente pero corre y se dirige hacia ti. Por más que le insistes no te suelta y cuando te das cuenta que va a morderte, lo golpeas y te alejas rápidamente del lugar.
Si algo parecido a esto te ha pasado o crees que podría pasar, entonces esta guía será tu camino a la salvación.
Ante una situación similar, lo primero es buscar un refugio. Los clásicos refugios o lugares donde la personas buscan protección más frecuentemente son: Una iglesia, un cementerio, un hospital, una mansión, una feria o un parque de diversiones, campamento abandonado y muelles. Pero ninguno de estos es recomendable, a no ser que haya una torreta instalada en la iglesia o que desees que un payaso zombie te persiga, haciendo un chillido de patito de hule con cada paso. Siguiendo las antiguas enseñanzas de algún chino, la mejor posición será una elevada: El techo de un departamento o un penthouse, mientras más elevado más fácil será defender la posición, el problema será que de no poder sostenerla te verás atrapado entre una muerte divertida de 20 pisos o ser comido vivo por las hordas.
Las alcantarillas son un lugar popular que podría recomendarse. Al ser un lugar cerrado y largo, permite escapar por un lado y moverte por toda la ciudad, aunque preferirás estar corriendo por tu vida todo el día a pisar mierda a cada paso.
El lugar más seguro será una estación de bomberos, policía o un cuartel del ejército. En sitios como estos es frecuente encontrar súper zombies, que son generalmente más inteligentes, grandes, fuertes y algunos pueden hablar y disparar armas de fuego o hasta lanzacohetes, puedes evadirlos tomando rutas alternas pero tarde o temprano tendrás que enfrentarte con estos, si no tienes armas lo mejor es evadir. La ventaja de lugares como estos será la cantidad de ítems útiles que encontrarás tirados por todas partes: Armas de fuego, granadas, cascos, vehículos, etc.
Si no pudiste encontrar un sitio ideal y en este momento te encuentras en un bote de basura, siendo golpeado por las hordas que tratan de abrir la puerta, tu última opción es CORRER. Toma cualquier cosa que tengas a la mano para librarte de las hordas y huye tanto como puedas, sube escaleras, busca puertas abiertas, deberás perder a la horda y encontrar un cuarto seguro provisionalmente. Un segundo paso sería revisar la seguridad de ese cuarto para ver si deberás moverte de ahí inmediatamente o permanecer un rato más, incluso descansar. No tienes que recordar tus sueños, te apuesto $100 a que soñarás con zombies.
Si estás cansado de correr, no has encontrado un lugar seguro, entonces ¿Dónde diablos estás? Si donde estás no hay dónde esconderse, tendrás que fabricar algo. A veces sirve subirse a un poste o a un letrero alto, pero es sumamente arriesgado. Improvisa, si a este punto no has encontrado refugio los pasos siguientes serán todavía más difíciles y no podrás arreglártelas, si aún no has encontrado refugio siguiendo estos consejos, date por muerto.
Supongamos que te encerraste en la habitación 213 del motel “Colina quieta”. Dormiste toda la noche, asegurándote de que las puertas y ventanas estén bien trancadas con muebles y demás cosas. Al despertar te sentirás débil y cansado, necesitas agua y comida. La prioridad es buscar agua, ya que morirías en pocos días sin ella. Pero cada fuente que ves, desde la ventana del motel, está llena de cadáveres o alguno que otro zombie que chapotea en una alberca inflable. Por lo tanto, el agua de lluvia es la mejor opción, también puedes buscar otras opciones de líquidos como refrescos o frutas. Si no encuentras una tienda cercana o un lugar donde puedas conseguir agua para sobrevivir unos días estarás muerto. La comida es más fácil de encontrar y donde encuentres agua potable o embotellada seguramente encontrarás comida. Recuerda que el twinky es indestructible.
Antes de abandonar tu habitación, tu misión será protegerte. Buscar armamento es tan importante como buscar agua. Ya que sin armas no podrás abrirte paso por la ciudad para buscar suministros o escapar antes de que la ciudad sea destruida. Encontrarás armas por todas partes, ya que básicamente cualquier cosa puede ser un arma. No hay nada como aplastar la cabeza de un zombie con una guitarra eléctrica o engrapar a un zombie hasta la muerte. Las sartenes son efectivas y palos, tubos metálicos, herramientas como martillos, sierras, palas y hasta los buenos nudillos son una buena defensa contra pequeñas cantidades de zombies, como los que encontrarías en un pasillo o en un cuarto, pero no para la calle, donde la alarma de un auto atraería a las hordas al instante. Para poder desplazarte libremente tendrás que buscar armas de fuego y cargadores, municiones.
Una vez que hayas encontrado agua y comida, tengas un poco de movilidad entre los edificios alternos, la siguiente misión será conseguir armas de fuego y como expliqué antes, tendrás que buscar una estación de policía, del ejército o una armería. Usa casco, guantes, chaleco, botas, cinturones. Todo está en el estilo, el pantalón militar y el pañuelo rojo junto con el AR-15 y serás un o una rambo. Agarra todo lo que puedas, mi recomendación es: Un par de pistolas, un rifle de asalto, granadas, un cuchillo y protectores para todo el cuerpo. La defensa máxima contra los zombies es la cota de malla, la encuentras en tiendas de buceo o acuarios, esta sirve para que los tiburones no lastimen a los buzos si los llegan a morder, funciona igual con los zombies. Además toma cartuchos y cargadores para todas las armas. No tienes que llevar todas, sólo las suficientes para moverte de un punto a otro. Practica un poco, luego por eso explotan las cosas. Lo mejor es moverte de forma más permanente a uno de estos sitios y amotinarse ahí. Deja mensajes en las paredes de los lugares donde estés. Información útil, testamentos, pasajes bíblicos, insultos y poemas de desolación y desesperanza. Porque ahora entra un bonito factor conocido como los sobrevivientes.
Ahora Rambo… Ya tienes armas, un sitio seguro y provisiones. Si deseas mantenerte con vida más tiempo necesitarás ayuda. Busca otros sobrevivientes, deja mensajes respecto a cómo llegar a tu posición y trata de comunicarte vía radio (como el de la estación de policía o de algún bote). Las señales de humo y de fuego no sirven, muchas otras cosas están incendiándose. Pero ya con las armas podrás desplazarte más rápidamente y por terrenos más amplios, deberás encontrar mínimo otras 3 personas y todos deben ser clichés clásicos. Si encuentran a un quinto, no durará mucho tiempo, seguramente ya lo mordieron y en cualquier momento lanzará su mordida a tu oreja, antes de que le vueles el cráneo con una .45 mm.
Entre los diferentes personajes que te podrás encontrar tenemos al policía o el militar que fue abandonado ahí, la chica que parece saberlo todo pero no explica nada a nadie porque ella está involucrada con todo, un negro, un padrote y una niña. También están los camioneros, motociclistas y otros tipos rudos que siempre andan armados con una escopeta, en el fondo tienen buen corazón, después de todo llevan tatuado en su brazo un corazón ensangrentado que dice “mamá”.
Recuperados, descansados, bien alimentados y armados hasta los dientes su siguiente misión es escapar de la ciudad. Hay que admitir que la calle donde vivías solía ser un bonito vecindario, pero no podrás sostener tu posición por mucho tiempo y cuando el papel higiénico se acabe te verás en serios problemas. Eventualmente tendrás que buscar más suministros o escapar. Hay helicópteros y aviones en algunos puntos, pero para alcanzarlos tendrás que pasar por laberintos de edificios, chatarreros, muelles, cárceles, escuelas y hospitales, siempre hay hospitales, hasta el punto de rescate lo cual implica eventualmente pelear contra varios súper zombies y otros monstruos, esto es arriesgado, pero deberás hacerlo de todas formas (se explicará más adelante).
Si ya tienes tu equipo listo y armado, encontraron un nuevo lugar más seguro, alejado. Están organizados y bien alimentados. Les queda una última misión: Resolver el misterio detrás del Apocalipsis zombie.
Puedes morir de muchas cosas, que no estén relacionadas por los zombies como accidentes, enfermedades u otras personas, pero no podrías reducir tu probabilidad de morir durante un Apocalipsis zombies si todavía hay zombies vagando por todo el mundo. Para solucionar este problema deberás investigar, buscar documentos, tal vez intentar recordar, cosas que pensabas no saber pero después de un poco de reflexión empieza a tener sentido. Las últimas palabras de alguno de tus compañeros serán una clave que deberás seguir. Si al final tienes que enfrentarte contra otro ejército de zombies controlados por una supercomputadora, alienígenas o brujería, tus aliados (expertos cada uno en su área y con diferentes habilidades) serán indispensables para acabar la misión final. Cada uno ayudará en un punto crítico, ya sea con su buena puntería, su fuerza, su nobleza o la capacidad para pasar por espacios pequeños. Uno se muere, pero es normal, lo recordaremos por morirse.
Cuando hayas peleado la última batalla, el sol saldrá y todo habrá terminado. Al menos para ti, pero entre los supervivientes serás más que una leyenda, un héroe reconocido por su valor y su coraje.