En una tierra no muy lejana (en pueblo de Tlahuayuca), existió un hombre de papel, quien tenia la cara blanca, las piernas largas y cuadradas, en lugar de dedos tenia tiritas y por pelo tenia serpentinas.
El intentó varias veces encontrar el amor, pero ninguna mujer le prestaba atención, se preguntaba porque no lo querían, y al verse solo lloró confeti por toda la habitación. Desilusionado intento darse un balazo, pero la bala lo atravesó como si nada dejándole un agujero en la cabeza por el cual se podía ver a través de el, enfurecido intento aventarse del techo de su casa, pero al hacerlo floto suavemente hacia la calle, donde callo boca abajo y un camión le paso por encima ensuciando su blanco traje.
El hombre de papel había fallado en sus intentos, el cielo pintaba nubes negras de esas que aparecen en Agosto, los truenos retumbaban a lo lejos, pensando en su infortunio el hombre de papel se sentó en la banqueta a pensar que hacer, la lluvia comenzaba a caer de a poco sobre la placita de Zacatengo donde las parejas se reunían a conversar y tomar helados, el hombre de papel se sentía desolado al ver tantas parejas dirigirse de la mano hacia sus casas, la lluvia que poco a poco arreciaba los comenzaba a espantar.
A lo lejos observo una mujer de cartón, quien tenia un hoyo en la cabeza, estaba sentada sola en una banca del parque con pedacitos de cartón saliendo de sus ojos, el hombre papel sintió que su corazón de papel bombeaba papel por todo su ser, la mujer de cartón saco un marcador y se pintó una sonrisa al ver al hombre de papel a lo lejos, la lluvia cada vez era mas fuerte y el hombre de papel comenzó a correr hacia la mujer de cartón, extendiendo sus brazos cuadrados hacia ella, mientras corría la lluvia se hacia más y más fuerte, el hombre de papel comenzó a deshacerse y a escurrirse entre los charcos, mientaras mas se acercaba a la mujer de cartón, menos quedaba del hombre de papel, la mujer de cartón intento ayudarle pero ya era demasiado tarde, de el solo quedo un triste corazón de papel.
Esa noche la mujer de cartón se recosto en su cama con el corazón de papel entre sus manos, saco un encendedor y se prendió fuego.
Eso paso hace no muchos años en una tierra no muy lejana (en el pueblo de Tlahuayuca), las cenizas fueron barridas y tiradas a la basura por doña Lencha (la que vende tamales).
jueves, 20 de agosto de 2009
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:) Muy muy padre
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